lunes, 12 de diciembre de 2011

LA LUCIERNAGA SE CONVIRTIÓ EN HADA

Cerca de una pequeña laguna que adormecía entre un lejano bosque, revoloteaban una hermosa noche de luna llena, un grupo de luciérnagas.

Dando vueltas sin cesar, entre los arbustos y la orilla del la laguna, entonces de entre todas surgió una que volaba mas alto y se distrajo, viendo unos tonos dorados en el cielo, y se dijo, que bellas luciérnagas hacia donde irán, yo iré con ellas y alzando mas fuerte el vuelo se les unió a estas extrañas luciérnagas, ella no sabia que se trataba de hadas que volaban al encuentro de la mar, irían a la orilla y luego se adentrarían a la inmensidad y buscarían un barco, para encantar a algún soñador.
Entonces, pudo divisarse un barco, del cual era capitán un gallardo y hermoso hombre, un pirata del mar, ladrón de grandes tesoros y de los amores de algunas morenas, que esperaban cada tiempo su encuentro.

La pequeña luciérnaga quedó enamorada al ver la hermosura del pirata y sigilosamente volo por entre su mirada, cuando de repente los enormes ojos marrón del pirata la vieron revolotear.

El pirata al ver a la luciérnaga pensó que se trataba de un hada, pues ya había visto bastantes revolotenado en su barco, en las noches de luna llena.
Pero esta tenia un encanto especial, algo que no se podía explicar, y entonces surgió un encanto, la luciérnaga revoloeó muy alto y se acercó a la Luna.
Luna de plata que resplandeces en estas hermosas aguas, concedeme un deseo, haz que este hombre me ame y hazme a mi una mujer, para que yo pueda recibir su amor.
La luna al ver a la luciérnaga tan enamorada, sintió ternura y como queriendo realizar lo que tampoco ella podía ser, concedió el deseo y en medio de la quietud, hizo que el gallardo pirata, viese ante su mirada, a una bella mujer, dotada de ternura, pasión y de unos labios que le darían los mas bellos besos de amor.
Y sucedió, ambos consumaron el mas puro, calido y pasional amor de su vida.
Pero al amanecer, cuando ya la luz del sol bañaba las olas de la mar, al despertar el pirata ya no veía a la hermosa mujer, y recordandose de que había visto según él a un hada, miró a su alrededor para ver si encontraba a su hada de amor y no pudo verla.
Pasó ese día y la bella mujer regresada nuevamente a luciérnaga, yacía sobre la proa, su cuerpecito golpeado por el tiempo de luciérnaga, acortaba ya su vida, y fué que ya casi sin vida, al volver la luna a aparecer esa noche,que le preguntó que había pasado.
Entonces casi moribunda la luciérnaga le contestó que había amado al pirata y que ahora debía resignarse a perderse en el olvido pues una luciérnaga vive muy poco.

Entonces la luna le dijo, te voy a conceder un deseo mas, si logras qe este hombre te ame tanto que crea en la fantasía, te convertiré ahora no en mujer, porque eso ya no puede ser, pero serás el Hada que le acompañe en su largo navegar por la mar.

Entonces la Luciérnaga de la alegría alzó el vuelo y llegó a susurrar al oido del pirata y le dijo:
Anoche haz amado a una dama que te ha dado su amor, si deseas volver a estar con ella, saca la fantasía desde lo mas profundo de tu ser, vive tu amor y cree en que mientras la ames, ella estará contigo para siempre.

Entonces el pirata, sonrió y decidió creer, volver a la fantasía y de nuevo amar a su Hada, de la cual el se enamoró.

Pasan hoy dias y noches de ensueño, en los que un pirata vuelve a recordar, a la mujer que según él era un Hada y sus quereres vuelven a nacer y la luciérnaga estará con su amor, mientras el crea en la fantasía.

pero......la historía del gorrioncito iba así:......

Cuentan, que hubo una vez, pequeño Gorrioncito Gaditano, con Sonidos en Su Alma. Americanos, le atraía tanto El Sonido del Timple, el Acento y la Dulzura de Sus Palabras, que estando ya en Madrid, pensó que había perdido Su Corazoncito, y alzó el Vuelo, Creyendose Un Halcón Peregrino, para cruzar Los Mares y buscarlo, pero sólo era un pequeño Gorrión, Libre, Sin Amo, Ni Patrón, pero en su fondo Interior algo le decía, que fuera en su Búsqueda, luchando contra los Alisiios, prendió el Vuelo, no aún había llegado a Africa, tomó tierra, y Un Beduíno, pequeño, se apiadó de El, lo cuidó le dio Agua y Comida, y luego Despidieronse, Más adelente vió una Goleta Antillana, y se posó a descansar en su Palo Mayor, tan cansado estaba que cayó a cubierta, allí Un Grumete del Barco, lo recogió, e incluso rezó por El, una Noche de Tempestad, incluso, había fuegos de San Telmo, se le apareció La Virgen del Carmen, y le preguntó que si hubiera querido ser Marinero, El dijo, nací rodeado de Mar, Soy Gaditano y Es Mi orgullo presumir de Ello, y Tú a donde Vás, buscando soñar Un Cielo, Mi Corazón Me Robó, y ahora Voy detras de Ello, pero apenas tienes Alas y Eres también Tan Pequeño, Virgen del Carmen, Tu Eres Mi Señora y Madre, Patrona de Los Marineros, hazme un hombre de la Mar, de Esos que Andan limpio y recto, y así lo hizo la Estrella de Los Mares, la Madre del Divino, y El Gorrioncito pequeño se convirtió en Hombre Entero, Cuentan Las Leyendas aún, que cruzó La Oceana Mar, cruzo Montes y Sendero, y encontró en Manos, de la Mujer Más Bella, que hubiese soñado, en un Pueblito Pequeña, Cuantan que en Cádiz esa Noche, Las Sirenitas Marinas, cantando con Caracolas, por los Esteros y Salinas se mecían entre las Olas, "Ya ha encontrado, Su Amapola, El Gorrioncito Marinero, Nunca Su Alma estará Sola.

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